miércoles, 29 de noviembre de 2017

VIOLACIÓN GRUPAL: LA FALTA DE RESPUESTA DE LA VÍCTIMA


Estas semanas mucho se está debatiendo y publicando con respecto al caso de la supuesta violación por parte del grupo conocido como "La Manada".


Uno de los puntos que más se ha destacado es la ausencia de respuestas esperables por parte de la supuesta víctima. De hecho, se ha comentado que en la supuesta víctima no se han observado expresiones de miedo ni de asco, emociones lógicas y esperables en un caso de sexo sin consentimiento. Así que la defensa de los acusados emplea este argumento, totalmente verosímil, para afirmar que los hechos ocurridos fueron consentidos por parte de la chica. 

Cualquier interesado en CNV dirá que sí, que los abogados están en lo cierto. De hecho, muchos de los argumentos que empleamos en este blog se basan en una idea básica. Si lo que esperamos que debe ocurrir (una expresión determinada) en una situación concreta, no ocurre, lo lógico es pensar que la persona no experimenta lo que se supone que debe experimentar. Es decir, si en una fiesta de cumpleaños, mi cara no comunica alegría (y quizás asco), si digo que estoy contento, estaré mintiendo. De esta manera, según los abogados, si la chica no da muestras ni de asco ni de miedo, no experimenta ninguna de las emociones esperables en una situación de violación.

Sin embargo, como la violación es un hecho que se interpreta, por parte de la víctima, como algo potencialmente peligroso para la integridad física, lo que es más esperable es la emoción de miedo durante los hechos.

Tal como dice la defensa de los acusados, si la chica no muestra miedo, no experimentaba miedo. Luego, la relación ha sido consentida.

Pero quizás convenga ahondar un poco en la emoción de miedo. Sobretodo desde el punto de vista funcional de dicha emoción. 
El miedo es una emoción que promociona la protección. El miedo hace que nos defendamos, que huyamos o luchemos con el fin de protegernos. Según se está diciendo, por parte de los que han podido visualizar el vídeo, la chica no lucha ni trata de zafarse de los acusados. 

No me voy a extender mucho, así que vayamos a lo que importa en este artículo. Además de luchar, defenderse y huir, ante la emoción de miedo existe otra opción conductual: el bloqueo o congelación (freezing).

¿Qué es esto de la respuesta de congelación o bloqueo?

En muchos animales, entre los que estamos nosotros, cuando la intensidad de la emoción de miedo es elevada,  la amenaza es muy cercana, existen muy pocas posibilidades de escape y el grado de control percibido es mínimo, la respuesta adaptativa que se activa es la de freezing. De hecho, ciertos animales entran en un estado catatónico, aparentado estar muertos. Esto aumenta las probabilidades de que sean ignorados por el depredador que está a punto de clavar sus dientes. No es una estrategia consciente, y esto es importante, es una respuesta generada inconscientemente. No es controlable. 

Así, el miedo puede bloquearnos de manera no consciente ni controlada. El socorrista que se bloquea en un salvamento no tiene la intención de hacerlo. El miedo le ha superado en ese momento y no puede actuar. 

Si nos adentramos en el cerebro, la cosa va de la siguiente manera:
La información temerosa, que ha viajado desde el tálamo a la amígdala, pasa a una zona, alrededor del Acueducto de Silvio, conocida como  Sustancia Gris Periacueductal VentroLateral, que es la responsable la ralentización de la actividad cardíaca (bradicardia) y de la paralización de los movimientos, incluyendo la supresión expresiva de la cara. 

A partir de este recorrido sobre la altenativa del freezing como respuesta automática e inconsciente de miedo, reflexionemos sobre la situación que se está tratando.

A ver, ¿la amenaza sobre la chica estaba muy cercana?, ¿la chica, o nosotros, tiene posibilidades de escape? ¿la chica tiene el control sobre el comportamiento de los acusados?

De esta forma, con estas reflexiones, podemos llegar a entender que es posible la ausencia de expresión de miedo en situaciones de amenaza muy especial, como con los supuestos hechos que se están valorando. Así que vale la pena pararse a pensar un momento antes de concluir precipitadamente.


BIBLIOGRAFÍA:

Blanchard, D. C., Hynd, A. L., Minke, K. A., Minemoto, T., & Blanchard, R. J. (2001). Human defensive behaviors to threat scenarios show parallels to fear-and anxiety-related defense patterns of non-human mammals. Neuroscience & Biobehavioral Reviews25(7), 761-770.

Graeff, F. G. (2004). Serotonin, the periaqueductal gray and panic. Neuroscience & Biobehavioral Reviews28(3), 239-259.

Roelofs, K. (2017). Freeze for action: neurobiological mechanisms in animal and human freezing. Phil. Trans. R. Soc. B372(1718).





Francisco Campos Maya