martes, 23 de febrero de 2016

Desviar la mirada (II)

Tal y como hemos visto en el artículo de "Desviar la mirada" (si no lo has leído pulsa aquí), el movimiento de desviar la mirada tiene diferentes significados. En este artículo lo trataremos desde el ámbito de nuestra percepción.

Si pudiéramos tener una imagen del mentiroso típico, ¿cómo sería? Seguramente se parecería a los estafadores de las películas, como Ocean's Eleven, Atrápame si puedes y más recientemente Focus. En estas obras de ficción los estafadores son retratados como imperturbables, elocuentes, siempre un paso por delante de aquel al que están intentando engañar. La imagen principal sería la de un profesional del engaño. Sin embargo, tal y como hemos visto en el artículo de "la ventaja del mentiroso" (si no lo has leído pulsa aquí), es fácil mentir y que no se descubra. Identificamos mal la falta de sinceridad y los medios de comunicación ofrecen una imagen de que para estafar hay que ser un profesional. Aquí un ejemplo:



¿Por qué tenemos esta imagen de los estafadores? La respuesta está relacionada con el mito de que damos por sentado que los mentirosos suelen mostrar alguna señal de que están mintiendo. Creemos que cuando alguien dice una mentira muestra señales como:
- Desviar la mirada.
- Arrastrar los pies.
- Tamborilear los dedos.
- Sonrojarse.
- Sudar.

Estos son algunos simplemente algunos ejemplos. Cuando no vemos estas señales, a menudo sacamos la conclusión de que aquella persona está diciendo la verdad. Por ejemplo, en el vídeo vemos un fragmento de la película atrápame si puedes, en el que el agente del FBI sigue el rastro del estafador y lo encuentra en el baño de su habitación. El estafador actúa de forma calmada y con total serenidad, haciéndose pasar por otra persona, sin mostrar ninguna de las anteriores señales, desactivando el "radar" del agente del FBI, que cree su versión.

Volviendo al tema de desviar la mirada, el investigador Charles Bond llevó a cabo un estudio en el que se preguntó a más de dos mil personas de docenas de diferentes países lo que buscaban para saber si alguien les mentía. La respuesta más frecuente fue si la otra persona desviaba la mirada. Pero, ¿es cierto? Numerosos investigadores han llegado a la conclusión de que no tiene nada que ver con el engaño. Desviar la mirada puede indicar otras cosas, como por ejemplo sumisión, una asociación que se remonta a nuestros antepasados animales, que desviaban la mirada para indicar deferencia. Es más, los expertos en el engaño han llegado a la conclusión de que no existen tics físicos que señalen de forma universal que una persona está mintiendo. Las diferencias individuales en el modo de mentir son grandes. Una persona puede parpadear rápidamente cuando miente; otra tal vez mire fijamente, haciendo largas pausas entre parpadeos. Además, los mentirosos expertos conocen los "mitos" para revelar la mentira, las señales que hacen saltar las alarmas, y aprenden a evitarlas.

Bibliografía:

Bond, C.F., y B.M. DePaulo. 2006. "Accuracy of Deception Judgements", Personality and Social Psychology Review. 10: 214-34. 2008. "Individual Differences in Judging Deception: Accuracy and Bias", Psychological Bulletin 134: 477-92.

Masip, J., E. Garrido, y C. Herrero. 2006. "Observer's Decision Moment in Deception Detection Experiments: Its Impact on Judgement, Accuracy, and Confidence, International Journal of Psychology 41: 301-19. Specialissue: "The Indigenuous Psychologies".

Feldman, R. (2010, ). Cuando mentimos.